10/05/2014 (05:00)

El doctor alemán Frank Hoffman trabajó en su propia clínica ginecológica durante 21 años. Realizaba detecciones de mama a diario y, tal como ha explica a El Confidencial, siempre le daba vueltas a la misma idea: “Pensaba que sería una buena idea mejorar los diagnósticos táctiles porque es muy importante encontrar los pequeños bultos, aquellos que acaban de aparecer, y son mucho más fáciles de curar que los grandes”.

Entonces dio en el clavo: entrenar a mujeres ciegas para que realicen los exámenes táctiles. “Cuando pierdes la vista, mejoran tus otros sentidos. No sólo el tacto, también el oído y el olfato”, asegura el médico. “Si nosotros intentáramos aprender a leer en braille con nuestros dedos tardaríamos mucho tiempo. Una persona ciega lo aprende mucho más rápido, porque usa una región de su cerebro que, cuando pierdes la vista, se utiliza para otras cosas”.

De esta idea surgió Discovering Hands, una empresa que entrena a mujeres ciegas para detectar el cáncer de mama y que, según Hoffman, permite resolver dos problemas al mismo tiempo: “Mejora el diagnóstico médico y, por otro lado, permite abrir un nuevo nicho laboral para las mujeres ciegas”.

Las examinadoras invidentes detectan un 30% más alteraciones de la piel que los médicosLas invidentes realizan un curso de nueve meses en el que aprenden a utilizar un método de diagnóstico estandarizado para detectar el cáncer de mama. Se convierten así en Examinadoras Médicas Táctiles (MTU, por sus siglas en alemán) y logran detectar el cáncer mejor que cualquier médico. Según los estudios científicos realizados por el propio Hoffman, las MTU detectan un 30% más alteraciones de la piel que los médicos, y pueden palpar protuberancias la mitad de pequeñas que las que logran notar los ginecólogos.

Un análisis complementario a la mamografía, pero necesario

El proyecto de Hoffman está empezando a conocerse fuera de Alemania coincidiendo con el aumento de las críticas en torno a los análisis mamográficos universales, que muchos médicos consideran ya inútiles y demasiado costosos.

Frank Hoffman. (Jakob Studnar)Frank Hoffman. (Jakob Studnar)El médico no es ajeno a la polémica y cita el último estudio sobre el asunto publicado en el British Medical Journalla investigación más larga y meticulosa que se ha realizado nunca sobre las mamografías–, que asegura que uno de cada cinco cánceres que se detectan en los exámenes no suponen un peligro real para la salud de la mujer, pero aun así se tratan con quimioterapia, radioterapia o cirugía.

Hoffman es cauto. Asegura que su proyecto “no pretende ser una alternativa a las mamografías, sino una herramienta complementaria a estos programas”. Pero asegura que “el examen manual está exento de radiación, es menos lesivo y más barato”. Además, en Alemania (y también en España), las mamografías sólo se recomiendan a partir de los 50 años. Una edad que, según Hoffman, es demasiado avanzada.

“En Alemania el cáncer de mama es la mayor causa de muerte entre las mujeres de 40 a 44 años”, asegura Hoffman. “Los números absolutos son menores que en las mujeres mayores, pero es letal. El cáncer de mama puede aparecer en mujeres menores de 50, y por eso un correcto examen es tan importante”.

Pero la detección del cáncer de mama es sólo el principio. “Nuestro objetivo es ampliar la profesión de examinador táctil al diagnóstico de otras enfermedades, como el cáncer de próstata o de testículos”, explica el médico. “Los invidentes no sólo tienen más facilidad para detectar el cáncer, también otras patologías en la piel. En realidad cualquier cosa que pueda detectarse con el tacto va a ser detectada mejor por los MTU”.

Una MTU examina el pecho de una mujer, utilizando unas guías con braille. (Discovering Hands)Una MTU examina el pecho de una mujer, utilizando unas guías con braille. (Discovering Hands)

Un proyecto de futuro

En 2010, Hoffman fue escogido para entrar en la red de Ashoka, la organización internacional creada por el estadounidense Bill Drayton cuyo objetivo es ayudar a los emprendedores sociales a lograr sus objetivos. “Sólo gracias a ellos hemos podido crear un modelo de negocio que nos ha convertido en la organización que somos ahora”, asegura el médico.

Hoffman ha contactado con la Once para traer su proyecto a nuestro paísEn la actualidad, Discovering Hands da trabajo a 20 mujeres en Alemania, en colaboración con diversas aseguradoras privadas que ofrecen el examen a sus clientes y con centros de formación de personas con discapacidad, que entrenan a estas. En los próximos años Hoffman quiere que la plantilla de examinadoras en su país alcance las 70 personas, y ha entrado en contacto con asociaciones de invidentes y aseguradoras de otros países para exportar el modelo.

“La ceguera es un problema global y también el cáncer de mama”, explica Hoffman. “Hay diferentes sistemas de seguros, diferentes sistemas sanitarios, pero el modelo se puede implantar en cualquier país del mundo. Nuestro plan es llevar el sistema a otros países buscando socios en cada país que puedan realizar la investigación de mercado, y encontrar la manera de encajar nuestra técnica en los programas de diagnóstico existentes”. El sistema, además, funcionaría a la perfección en países en desarrollo, dado lo barato que resulta.

El proyecto está ya muy avanzado en Austria, donde se están entrenando ya examinadoras, y España podría ser el siguiente país en la lista.  “Como la Once representa a los ciegos y tiene institutos de formación de fisioterapia hemos pensado que una colaboración podría ir muy bien”, explica Hoffman.

Fuente:elconfidencial.com